El 20 de marzo de 2026, Google agregó silenciosamente un nuevo user-agent a su documentación oficial de rastreo: Google-Agent. Según la propia definición de Google, se usa “por agentes de Google alojados en infraestructura de Google para navegar la web y ejecutar acciones a solicitud del usuario”. En otras palabras, no es un rastreador tradicional que indexa contenido —es la identidad con la que un agente de IA de Google visita tu página cuando alguien le pide que compre algo, llene un formulario o revise información en tu sitio.
No es un buscador, es un “fetcher” activado por el usuario
Google clasifica a Google-Agent dentro de la categoría de “user-triggered fetchers” —el mismo grupo donde están herramientas como Read Aloud, Gemini Notebook (renombrado desde julio de 2026) y Google Messages cuando genera vistas previas de enlaces. Lo que distingue a este grupo es que actúan por instrucción directa de una persona, no en un rastreo programado.
Por qué tu robots.txt no lo detiene
Según documenta Google, los fetchers activados por usuario ignoran deliberadamente las reglas de robots.txt. La razón: el fetch lo pidió una persona real, así que el sistema se comporta más como un navegador que como un rastreador —igual que si tú mismo abrieras la página. Esto significa que, a diferencia de Googlebot, no puedes bloquear a Google-Agent simplemente agregando una línea a tu robots.txt.
Qué sí puedes hacer
Si necesitas controlar el acceso de Google-Agent a partes de tu sitio, Google señala alternativas: reglas de firewall, bloqueo por user-agent a nivel de servidor, o bloqueo por rango de IP usando los archivos JSON públicos que Google publica para estos fetchers. También existe un protocolo experimental, Web Bot Auth, pensado para este tipo de control más fino. Para la mayoría de las pymes esto no es urgente —pero si tu sitio maneja pagos, formularios sensibles o áreas privadas, vale la pena saber que el candado de siempre ya no aplica igual.
Cómo te ayuda El Pulpo Hp
En El Pulpo Hp construimos páginas pensadas para que estos cambios técnicos no te tomen por sorpresa —desde la estructura hasta qué partes del sitio deben quedar protegidas cuando cambian las reglas de acceso. Nuestro servicio de páginas web incluye esa revisión técnica como parte del mantenimiento, no como un problema que descubres después.

